En este ensayo se pondera el futuro de la monstruosidad y del horror como fenómenos culturales.  El miedo a los monstruos tiene como objetivo preservar al individuo y a la propia cultura de lo extraño y lo abjecto. Aunque en ambos casos se trata de cuerpos reanimados, los vampiros seductores y con potencia sexual, se han tornado en figuras amables y capaces de controlar sus apetitos.  El ejemplo lo ofrece la serie Twilight, que narra la disposición de los vampiros a someterse a las convenciones de la sociedad. En cambio, los zombies ocupan el otro extremo de la monstruosidad.  Continuamente son una amenaza para el orden social y demuestran cuán rápido se descomponen nuestros cuerpos, nuestras casas, nuestras ciudades, nuestros valores. Los vampiros no inspiran ese terror puesto que permanecen jóvenes, bellos y con una vitalidad que reniega la corrupción de la muerte. La popularidad de series como The Walking Dead, da cuenta de nuestra aversión y atracción por esos monstruos  En las palabras de las autoras: “The zombie’s rise in popularity alongside the vampire’s reform and humanisation offers compelling evidence of the human need for a genuinely abject monster.”

Aportación de la Dra. María Isabel Quiñones

Facultad de Estudios Generales, Ciencias Sociales Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras

Vampire Gentlemen and Zombie Beasts: A Rendering of True Monstrosity
Angela Tenga and Elizabeth Zimmerman,  Gothic Studies, Volume 15, No.1 (May 2013)