El autor de este artículo, Michael Segalov, se pregunta sobre el silencio de los hombres gay como víctimas de agresiones sexuales.  La ausencia de esa conversación tiene mucho que ver con la asociación que se hace entre estilos de vida no normativos y la posibilidad de sufrir violencia sexual, muchas de las cuales ocurren en barras o cuartos oscuros. El temor de la estigmatización y a alimentar la homofobia contribuyen a ese silencia.  Sin embargo, en Inglaterra el 62 % de los homosexuales admite haber sido tocado sin su consentimiento y el 47% haber sido violado, comparado con el 21% de heterosexuales. Segalov plantea que la defensa de la libertad sexual no debe impedir el debate sobre esas agresiones y las conductas que comportan mayor riesgo por el solo hecho de considerarse transgresoras.  Efectivamente, hay mayor vulnerabilidad entre los jóvenes que son expulsados de sus hogares, que no encuentran su lugar en la sociedad, que sobreviven la pobreza o que son usuarios de drogas. Hacer la denuncia es otro dilema debido a los prejuicios que afectan a la comunidad LGBTG 

Why hasn´t the gay community had a #MeToo moment?

Facultad de Estudios Generales 

Departamento de Ciencias Sociales 

Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras